Con nueva capacidad de infraestructura e integración inteligente de datos, Hitachi Vantara anunció la expansión de su portafolio Hitachi iQ,Con este nuevo soporte, la compañía quiere fortalecer la producción
segura, autónoma y local de Inteligencia Artificial -IA- dentro de las
empresas.
La fuente de Hitachi Vantara explicó que, en el 2026, la producción de
IA con nuevas capacidades representa un punto de inflexión en la evolución de
la Inteligencia Artificial, haciendo una transición, desde herramientas pasivas
—como chatbots que solo responden— hacia sistemas autónomos y proactivos
capaces de planificar, razonar y ejecutar tareas complejas con mínima
intervención humana, bajo marcos estrictos de ética y gobernanza de datos y
control.
Este cambio marca el momento en que las organizaciones dejan atrás la
experimentación para avanzar hacia una integración operativa real de la IA,
donde la soberanía de los datos, la seguridad y la explicabilidad (capacidad de
un modelo de aprendizaje automático para ser comprendido por los humanos), se
convierten en requisitos críticos de los negocios.
En este contexto, Hitachi iQ crece en sus capacidades como plataforma
integral que permite a las empresas desarrollar, desplegar y gobernar agentes
de IA dentro de sus propios entornos, combinando infraestructura preparada para
IA, integración inteligente de datos y orquestación multiagente.
La expansión de esta tecnología conlleva la incorporación de nuevas
plantillas (blueprints) o guías de referencia, diseñadas para facilitar y
acelerar la creación de aplicaciones de Inteligencia Artificial complejas
dentro de las organizaciones.
Los pilares de la IA agéntica responsable en 2026
1) Autonomía con propósito:
A diferencia de la IA generativa tradicional, los agentes actuales no
solo crean contenido, sino que orquestan flujos de trabajo de extremo a
extremo, ejecutando procesos críticos de negocio.
2) Gobernanza y transparencia:
La adopción empresarial exige infraestructuras donde cada decisión de la
IA sea trazable, auditable y alineada con marcos regulatorios emergentes. La
explicabilidad deja de ser opcional: evitar “cajas negras” es clave para operar
en industrias reguladas y de misión crítica.
3) Colaboración humano-agente:
El modelo evoluciona hacia una “super agencia”, donde la IA amplifica
las capacidades humanas. Mientras los equipos definen objetivos estratégicos y
principios éticos, los agentes ejecutan tareas operativas con velocidad y
precisión.
4) Soberanía e independencia de la IA:
Las organizaciones avanzan hacia modelos que les permitan mantener
control sobre sus datos, algoritmos y propiedad intelectual, reduciendo la
dependencia de plataformas externas y asegurando el alineamiento con sus
propios valores y regulaciones.
De la estrategia a la ejecución: IA agéntica en producción
Las nuevas capacidades de Hitachi iQ responden directamente a estos
desafíos, integrando:
Orquestación multiagente, con roles definidos (supervisor y trabajador)
para automatizar procesos complejos con control y trazabilidad.
Infraestructura de alto rendimiento basada en tecnologías de NVIDIA,
optimizada para cargas de trabajo de IA en producción.
Integración avanzada de datos, incluyendo acceso a datos distribuidos
mediante estándares abiertos, sin necesidad de moverlos.
Entornos seguros on-premises y virtualizados, que refuerzan la soberanía
de la IA y el cumplimiento normativo.
Estas capacidades permiten a las empresas llevar la IA desde pilotos
aislados hacia operaciones escalables, seguras y gobernadas, manteniendo
control total sobre sus datos y procesos.
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| Octavian Tanase |
Octavian Tanase,
Chief Product Officer (CPO) de Hitachi Vantaraseñaló: “La IA está evolucionando hacia sistemas que
no solo asisten, sino que actúan. Pero este avance debe ir acompañado de
control, transparencia y responsabilidad, puntal con la cual ayudamos a las
organizaciones a construir una base sólida para escalar IA agéntica de forma
segura, alineada con sus objetivos de negocio y sus principios de gobernanza”.
Enfatizó que a medida que la IA se integra en el núcleo de las
operaciones empresariales, la capacidad de combinar infraestructura, datos y
gobernanza será el factor diferenciador entre las organizaciones que
experimentan con IA, y aquellas que realmente capturan su valor.
Con esta evolución, se refuerza el enfoque en habilitar una IA
empresarial responsable, donde la innovación tecnológica avanza de la mano con
la confianza, la transparencia y el control.
Hitachi iQ ahora es compatible con:
GPUs NVIDIA Blackwell (refrigeradas por aire).
GPUs NVIDIA Blackwell Ultra (refrigeradas por aire y líquido).
Un sistema basado en NVIDIA MGX de 2U con hasta cuatro GPUs NVIDIA RTX
PRO™ 6000 Blackwell Server Edition.
Además, se planea admitir la recientemente anunciada GPU NVIDIA RTX PRO™
4500 Blackwell Server Edition.
Estas opciones brindan a las organizaciones mayor flexibilidad para
alinear la capacidad de cómputo con las cargas de trabajo de IA. Además de
soportar distintos formatos que responden a restricciones de refrigeración,
energía y espacio, cumpliendo con los requisitos empresariales de seguridad,
resiliencia y preparación para producción.
Hitachi iQ integra computación acelerada, redes y almacenamiento en un
ecosistema de infraestructura de TI validado, diseñado para mantener los datos
cerca del cómputo, mejorando la utilización y eficiencia en cargas de trabajo
de IA intensivas en datos.
Fuente: Hitachi - EDM Comunicaciones (Daniel Contreras)
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