Este nuevo año marcará un punto de quiebre tecnológico: la Inteligencia
Artificial dejará de ser una herramienta complementaria para convertirse en un
actor central en la toma de decisiones de empresas y organizaciones en todo el
mundo. Desde oficinas, hospitales y entidades financieras, hasta comercios y
plantas industriales, esta tecnología se consolidará como el motor que
redefinirá la productividad, los flujos de trabajo y los perfiles
profesionales, en respuesta a la presión por operar con mayor eficiencia,
seguridad y velocidad en mercados altamente competitivos.
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| Cortesía Pexels |
La Inteligencia Artificial no será solo un apoyo, pues pasará a ser un
verdadero compañero de trabajo capaz de actuar, decidir y colaborar de forma
autónoma. De acuerdo con proyecciones de Microsoft y el análisis de expertos,
este avance redefinirá la productividad, los procesos organizacionales y la
forma en que las personas interactúan con la tecnología en su vida cotidiana.
Según Francisco Javier González Aguirre, docente de la Escuela de Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones del Politécnico Grancolombiano, el impacto se sentirá en
múltiples industrias y actividades cotidianas, modificando la forma en que las
personas interactúan con la tecnología y cómo las organizaciones estructuran
sus procesos y toman decisiones.
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| Francisco J. González Aguirre |
¿Cómo la IA transformará a ciudadanos y
organizaciones?
Para las personas, el uso de la Inteligencia Artificial será cada vez
más natural, similar a la forma en que hoy se utiliza un navegador de internet
o una aplicación digital. En el caso de las empresas, el impacto será más
profundo: la IA redefinirá la productividad, los flujos de trabajo y las
estructuras organizacionales, convirtiéndose en un factor determinante para la
sostenibilidad y la competitividad.
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| Cortesía Pexels |
Transformaciones concretas en el trabajo
profesional
Como lo explica el profesor Francisco Javier González, una de las
principales transformaciones que traerá será la automatización de tareas
repetitivas y operativas. Los sistemas podrán generar formatos, plantillas,
informes e incluso contratos a partir de parámetros establecidos y normativas
vigentes. El rol del profesional se centrará en validar, supervisar y aprobar
estos procesos, lo que permitirá un ahorro significativo de tiempo en labores
administrativas.
Este cambio facilitará que los profesionales se enfoquen en tareas
estratégicas, analíticas y gerenciales, fortaleciendo la toma de decisiones y
el liderazgo dentro de las organizaciones. A su vez, se reconfigurarán las
competencias más demandadas, con mayor énfasis en el pensamiento crítico y la
gestión tecnológica.
Las empresas deberán comprender que la Inteligencia Artificial, la
Ciberseguridad, la Automatización y la Analítica de Datos se convertirán en
condiciones mínimas para continuar operando. No iniciar procesos de adopción en
el corto y mediano plazo incrementará los costos de operación y los riesgos
asociados a la seguridad y la eficiencia.
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Fuente: Prensa Politécnico Gran Colombiano (Laura Orjuela)
Ajuste de contenido y diagramación: bersoahoy.co

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